5 cosas que NUNCA debes hacer cuando empiezas a tocar la guitarra (¡Soluciones!)

Este post te puede ayudar si no sabes qué es lo que te paraliza o frena cuando empiezas a tocar la guitarra, si llevas poco tiempo; unos días, unas semanas… o estás estancad@ en algún lugar de tu vida musical.

Esto que te voy a decir puede ser tu plantilla para localizar tus puntos débiles y mejorarlos.

No sólo te servirá si eres principiante, también te será útil si estás creando un proyecto musical nuevo o llevas tiempo con uno sin ver resultados positivos. Además también te será de gran ayuda a la hora de componer canciones, grabar un disco, organizar una gira…

Que sepas que también son aplicables a cualquier contexto de tu vida cotidiana.

Éstas son las conclusiones que he sacado de mi experiencia como profesor de Guitarra y Canto, te las cuento para que seas consciente y te sirva para ahorrarte tiempo en tu camino con la guitarra y el canto o en tu carrera musical o artística.

. Prueba y cuéntame tu experiencia.

 

5 cosas que NUNCA debes hacer cuando empiezas a tocar la guitarra:

 

 

1. Creer que no puedes

 

 

“Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”

(Henry Ford)

 

He visto que un alto porcentage de l@s alumn@s que empiezan a tocar a la guitarra viene con la idea de que se han metido en un imposible.

Empiezan a dudar;

“Mis manos son muy pequeñas, muy gordas, muy finas, muy largas…”

“La guitarra NOOO suena bien…”

(¿Te suena?)

A mi si me suena, lo oigo a menudo, pero no pasa nada…

La labor del profesor es evitar que l@s alumn@s se hundan en un bucle sin salida e impedir que las creencias negativas lleven a otras todavía más negativas.

Para que lo veas claro, te voy a enseñar lo que el célebre psicólogo americano, el Dr. Wayne Dyer clasificó en su reconocido libro “Tus zonas erróneas” como “El Círculo del Yo Soy”. En él nos revela cómo una creencia nos lleva a una acción determinada.

 

El Círculo del Yo Soy

 

 

Vamos a poner un ejemplo en nuestro campo. Supongamos que creo;

  1. Tengo los dedos muy cortos
  2. Miro el acorde que me está enseñando el profe
  3. Creo que lo voy a intentar
  4. ¡No! Yo no puedo…
  5.  ¿Por qué no?

¡Por que tengo los dedos muy cortoooos!

 

Vamos con otro ejemplo muy típico del que hablaremos en el punto número 4:

  1. No tengo tiempo para tocar la guitarra
  2. Miro la guitarra que está fuera de su funda
  3. Creo que lo voy a intentar
  4. ¡No! Yo no puedo…
  5. ¿Por qué no?

¡Por que no tengo tiempo para tocar la guitarra!

( …Y empezamos a racionalizar todo lo que tenemos que hacer; poner una lavadora, mandarle un email a fulanito, quedar con Pandora que llevo semanas intentando quedar con ella…bla, bla, bla…)

 

¡Soluciones!

1.Empieza a cambiar tus creencias por otras que te favorezcan.

Por ejemplo:

“Mis dedos están bien, son perfectos para tocar!”

(Lo cierto es que son como plastilina se adaptan perfectamente, tus creencias no les dejan hacer lo que tienen que hacer…)

“¡Tengo 5 minutos para tocar un ratillo!”

 

2. Visualízate tocando, actúa como si ya supieses tocar.

Utiliza tu imaginación (pon imágenes en tu mente de tí mism@ tocando en tu casa, con amigos y haciéndolo bien).

Y me dirás;

“Ya Alejandro, pero a mi todo ese rollo new age de pensamiento positivo no me va, es un engañatontos!

Me parece muy bien que no te vaya, no obstante lo que sí es cierto que es que ya estás poniendo imágenes en tu cabeza de tí mism@ como alguien que es incapaz de tocar la guitarra y te comparas con los que ya saben y ves que sóis 2 mundos opuestos.

La excusa perfecta para abandonar.

Me parece bien que no creas en el pensamiento positivo, porque yo tampoco creo en eso. Lo que sí es cierto es que todo lo que ves a tu alrededor hecho por un ser humano partió de una idea, de algo dentro de la cabeza de alguien, de una visualización, lo hacemos constantemente.

Mira bien:

La silla en la que te sientas, el ordenador, la tablet o el móvil en el que estás leyendo este post, los aviones que ves volar en el cielo, la comida que hiciste ayer o vas a hacer luego… partió y partirá de una visualización que tienes en tu cabeza. Te visualizas yendo al supermercado comprando las verduras, haciendo la comida… Todo en tu día a día parte de una visualización previa.

 

2. Obsesionarte con el objetivo y no DISFRUTAR con el proceso

 

 

Tener objetivos está muy bien, es casi lo primero que pregunto a mis alumn@s cuando empiezan en mis clases.

El objetivo puede ser;

cantar y tocar la guitarra con amigos,

cantar y tocar sol@ en casa para relajarme,

tocar en una banda de rock and roll,

ligar con el vecino,

hacer mis canciones…

 

¡Hasta aquí bien!

¡Bravo!

 

El problema surge cuando nos apegamos a los objetivos. Es por ello que uno de los valores que trabajamos en las clases de Guitarra y Canto es el del Desapego. El desapego en nuestra vida es clave para ser libres y disfrutar de nuestra autonomía como seres humanos.

Cuando nos apegamos a algo o a alguien dejamos de disfrutar de nuestra presencia en el mundo y por lo tanto nos convertimos, sin darnos cuenta, en seres más egoístas con todo lo que nos rodea. Es curioso, porque socialmente se nos ha enseñado todo lo contrario. Parece que si te desapegas estás siendo egoísta, pero es justo lo contrario.

 

Repito:

“Cuando nos apegamos a algo o a alguien dejamos de disfrutar de nuestra presencia en el mundo y por lo tanto nos convertimos, sin darnos cuenta, en seres más egoístas con todo lo que nos rodea“.

 

El sistema promueve el apego, el apego está socialmente aceptado, se promociona el apego (a través de la televisión, los anuncios, el discurso político, la religión…) cuanto menos libertad, más te podremos vender cosas que no te hacen falta, más te podemos engañar y manipular a nuestro antojo. El desapego hace que conectemos con lo más profundo de nuestro ser, por lo tanto nos volvemos más congruentes, somos más apasionados y por lo tanto hace que vivamos plenamente en el presente, sin falsos miedos o fobias irracionales, lo que hace que ganemos foco y todo en nuestra vida fluya con mayor naturalidad y facilidad.

¡Atención con esto que te voy a decir!:

Si te obsesionas con el resultado es porque realmente no te entusiasma eso que estás haciendo o no lo amas lo suficiente, te mueve el miedo, no confias, tal vez quieres demostrarte algo a ti o a alguien porque en el fondo de tu ser crees que no puedes.

¿Cómo te has quedao?

¡Cómo te pasas Alejandro!

Es un efecto dominó, una bola de nieve que puede llegar a ser imparable teniendo como resultado una sensación de pérdida y de fracaso rotundos. Lo que se llama en la lengua de Cortázar y Cervantes: “TOCAR FONDO”.

Cuando digo efecto dominó o bola de nieve me refiero a que puede tocar varios palos de la baraja de valores en la que se sustenta un ser humano medianamente equilibrado: autoestima, congruencia, asertividad, capacidad de concentración No llegaremos a buen puerto si algunos de estos valores cojea, lo curioso es que con el apego (veneno para el alma y enemigo número uno de la vida) todos empiezan a cojear uno a uno… de ahí lo de efecto dominó o bola de nieve.

No obstante, no nos alarmemos, estamos aquí 2 días contados y todo tiene solución.

Al menos, esto sí que tiene solución.

Ready?

Go!

 

¡Solución!

Empieza a premiarte con cada pequeño logro que vas consiguiendo:

Cada acorde nuevo cuenta, cada postura que aprendes, premia todo el proceso (ganarás foco y motivación). Obsérvate cuando te juzgas, cuando te mini infravaloras, no debe haber hueco para este tipo de valoraciones destructivas, ¡Ni por asomo!

Evita victimizarte. ¡Flípate, entra en éxtasis, celebra cada nuevo acorde!

¡¡¡Estate profundamente agradecid@ por cada pequeña cosa que aprendas!!!

¡¡¡Estate profundamente agradecid@ por cada pequeña cosa que aprendas!!!

 

 

 

Recuerda la famosa fábula del burro y la zanahoria:

 

 

“Para que un burro tire del carro hay que ponerle una zanahoria adelante. El burro sabe que algún día alcanzará esa zanahoria. El amo le repite que mañana seguramente tendrá más fuerza y hoy medio que casi la atrapa con sus dientes; la zanahoria tocó su hocico y esa noche sueña con la zanahoria, él está en una pradera corriendo casi sin sentir el pasto hasta llegar a un silo donde hay cientos de zanahorias.
Al otro día, todo esta preparado para que siga la esperanza y mientras tanto el carro va para adelante. El carretero, un hombre rudo, que ronda los 40 años, ha dejado su familia en la cama, a las 5 de la mañana y sale con su burro camino a Vera, para vender los huevos. Esa mañana hace frío y al hombre se le da por cantar. El burro solo tiene rebuznos para su zanahoria y hoy seguro que la alcanza. La zanahoria es lo único que se ve. A él le han contado de muchos burros que han alcanzado la zanahoria; de eso charla cuando lo dejan pastando en Vera con otros colegas mientras su dueño vende los huevos en el mercadillo.
Ese sábado ha sido excepcional y al hombre le da pena su burro, entonces cuando llegan a la casa le da al burro la zanahoria.
Se conforma con poco, piensa el hombre, basta una zanahoria para hacerlo feliz, y eso que te he tenido cuatro meses prometiéndote la zanahoria, le dice al burro, pensando que la bestia no entiende.
“Que eres un tonto, hijo mío” le sigue diciendo al pobre burro, y durante cuatro meses vuelve a ponerle la zanahoria adelante”. 

 

3. Compararte con los demás

 

 

Todos tenemos nuestro propio ritmo de aprendizaje y nuestra primera y única misión es conectar con muestro propio ritmo, no te distraigas (te hará perder concentración y te debilitará), es un buen momento para poner a prueba tu grado de Humildad. Si tienes que mirar hacia fuera que no sea para compararte destructivamente, no vuelvas a fijarte en los resultados (aunque en este caso sean los ajenos).

Compararte con los demás te lleva a una situación de autobullying en la que nadie sale bien parado, no hay avances y no hay solución al problema, lo que nos lleva al inmovilismo absoluto e innecesario. Por ello en el aproceso de aprendizaje de las clases de Guitarra y Canto trabajamos el respeto y la tolerancia con uno mismo y los demás.

Ahora te voy a dar lo que yo considero una gran solución:

 

¡Solución!

Haz como han hecho, como hacen y seguirán haciendo los grandes artistas:

Observa para modelar.

Si has de mirar a fuera que al menos sea para preguntarte qué ha hecho esa persona para llegar a tener ese nivel. Pregúntale directamente, no caigas en la falsa admiración que para lo único que te servirá será para mitificar, poner en un pedestal al otro y por lo tanto tener la excusa perfecta para escaquearte y no seguir adelante.

 

4. No dedicarle un mínimo de tiempo a ensayar

 

 

¡Lo sé, lo sé! ¡Estás super, hiper ocupad@! Hoy todo va tan rápido, tantas cosas importantes por hacer…

Ir a mis clases está muy bien, se aprende mucho en poco tiempo y no es casualidad, no es un milagro, me lo he currado y me lo sigo currando para que así sea, pero inevitablemente me he visto que los alumnos que le dedican un mínimo de ensayo fuera de clases (sea este individual o con otros compañeros de grupo) aprovechan mejor las clases y avanzan a paso de gigante.

No me meto con l@s alumn@s que dicen no tener tiempo para ensayar, pues cada uno gestiona su tiempo como mejor puede, pero tampoco pueden esperar grandes resultados y mucho menos disfrutar alegremente durante el proceso si no ensayan lo más mínimo.

¡Solución!

Ya le dediqué un post hace unas semanas a este tema así que te invito apasionadamente a leerlo pues te será de gran ayuda pues aquí te explico la solución a tu falta de tiempo:

¿Qué hago si no tengo tiempo para tocar la guitarra? (¡La Solución!)

 

 

5. No tolerar los fallos

 

 

Acepta tus fallos, son los que te llevarán al éxito. ¡NECESITAS FALLAR!

Una y otra vez y poco a poco ir superando esos fallos para encontrarte con otros nuevos.

¡La guitarra sonará mal las primera semanas, te dolerán los dedos y no pasa nada!

 

¡Solución!

 Disfruta, entra en trance:

Obsérvate, acepta el autodiálogo negativo, ríete de esa voz aniquilante y autodestructiva. Agradece esta situación. Juega, es un juego. Acepta los errores, te harán falta. Verás como notas los avances.

 

Repito:

Acepta los errores, te harán falta.

 

 

5 cosas que NUNCA debes hacer cuando empiezas a tocar la guitarra:

(Resumen)

 

1. Creer que no puedes.

(Creencias: Círculo del Yo Soy + Visualizaciones)

2. Obsesionarte con el objetivo y no DISFRUTAR con el proceso.

(Desapego + Autopremios a corto plazo)

3. Compararte con los demás.

(Modelar los procesos de éxito, no los resultados + Foco en tu propio ritmo)

4. No dedicarle un mínimo de tiempo a ensayar.

(La Ley de los 5 minutos)

5. No tolerar los fallos.

(Aceptar para crecer + Autoestima)

 

 

¡Hasta el próximo post!

 

 

 

 

 

Alejandro Campos Fernández
Sígueme

Alejandro Campos Fernández

Mi misión es ayudar a las personas a; conectar consigo mismas, ganar confianza, independencia, concentración, vencer sus miedos, fomentar la creatividad y el trabajo en equipo, a través de la guitarra y el canto.
Alejandro Campos Fernández
Sígueme
¡Compartir es Vivir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *