Almudena Gallego

Almudena Gallego

Almudena Gallego (Madrid), Economista .

Las clases de Guitarra y Canto de Alejandro me engancharon desde el primer día. Empecé en un taller de fin de semana y tuve la necesidad de continuar con las clases semanales hasta ahora! Sabía que lo que me esperaba iba a estar muy bien y así ha sido...

Realicé el taller por probar un nuevo hobby, pero en ningún momento había pensado anteriormente en tocar la guitarra, fue algo muy casual. Las clases de Alejandro me motivaron para continuar porque, en primer lugar, me divertían, y después me mostraron que la música es tan bonita y que no debía dejarla a un lado como había hecho hasta ahora. Además, me crearon la necesidad de seguir fomentando esta afición por mí misma, por mí cuenta! Y creo que indudablemente eso ha sido lo mejor este tiempo...

Los 60 minutos que dura la clase se duplican o triplican por todo lo que te aportan en el resto de la semana y en tu día a día! Y esto es ni más ni menos que mayor confianza ante los retos, la importancia del esfuerzo y la constancia, la valoración de los pequeños progresos y el hecho de experimentar que el propio camino es lo que merece la pena, que cada momento que coges la guitarra es divertido, salga o no salga ese acorde y que además eres capaz de acompañarla con tu voz!, algo impensable hace unos meses...

Creo que ya no hay vuelta atrás y avance más o menos, seguiré con mi nueva amiga la guitarra, esa que afortunadamente conocí en estas clases.

Guitarra y Canto
2019-10-27T05:22:02+00:00
Almudena Gallego (Madrid), Economista . Las clases de Guitarra y Canto de Alejandro me engancharon desde el primer día. Empecé en un taller de fin de semana y tuve la necesidad de continuar con las clases semanales hasta ahora! Sabía que lo que me esperaba iba a estar muy bien y así ha sido... Realicé el taller por probar un nuevo hobby, pero en ningún momento había pensado anteriormente en tocar la guitarra, fue algo muy casual. Las clases de Alejandro me motivaron para continuar porque, en primer lugar, me divertían, y después me mostraron que la música es tan bonita y que no debía dejarla a un lado como había hecho hasta ahora. Además, me crearon la necesidad de seguir fomentando esta afición por mí misma, por mí cuenta! Y creo que indudablemente eso ha sido lo mejor este tiempo... Los 60 minutos que dura la clase se duplican o triplican por todo lo que te aportan en el resto de la semana y en tu día a día! Y esto es ni más ni menos que mayor confianza ante los retos, la importancia del esfuerzo y la constancia, la valoración de los pequeños progresos y el hecho de experimentar que el propio camino es lo que merece la pena, que cada momento que coges la guitarra es divertido, salga o no salga ese acorde y que además eres capaz de acompañarla con tu voz!, algo impensable hace unos meses... Creo que ya no hay vuelta atrás y avance más o menos, seguiré con mi nueva amiga la guitarra, esa que afortunadamente conocí en estas clases.
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